es que sigo sin tener una rutina clara, y eso hace que esté dispersa y no preste tanta atención al blog.
Lo bueno es que cada vez estoy más cómoda aqui. Supongo que la llegada del buen tiempo tiene algo que ver, pero además me he propuesto disfrutar de las cosas chulas de mi nueva vida, aunque sean pequeñitas.
Como las flores que hay por todos lados, incluidas las cunetas de camino a mi clase de francés:
Tambien me gusta que vivo a un tiro de piedra del rincón que más me gustó de Toulouse la primera vez que vine (hace unos 10 años...): el tramo que va del Hôtel-Dieu Saint-Jacques, un hospital para los peregrinos que iban a Santiago (si, uno de los Caminos de Santiago para por aqui) al Hospital de La Grave. Me encanta pasear por la orilla de enfrente
O el hecho de que una amiga del alma se acuerde de mi y me escriba una tarjeta preiosa de Mr. Wonderful...cómo lloré!!!, te echo de menos T.!!
Y cuando me da el bajón, pues tiro de chocolate. Me está costando encontrar uno que me encante sin pasarse de caro, al fina tiro del de cocinar, pero cuando comido no basta, me lo pongo en la cara.
Lo bueno es que cada vez estoy más cómoda aqui. Supongo que la llegada del buen tiempo tiene algo que ver, pero además me he propuesto disfrutar de las cosas chulas de mi nueva vida, aunque sean pequeñitas.
Como las flores que hay por todos lados, incluidas las cunetas de camino a mi clase de francés:
O el hecho de que una amiga del alma se acuerde de mi y me escriba una tarjeta preiosa de Mr. Wonderful...cómo lloré!!!, te echo de menos T.!!
Y cuando me da el bajón, pues tiro de chocolate. Me está costando encontrar uno que me encante sin pasarse de caro, al fina tiro del de cocinar, pero cuando comido no basta, me lo pongo en la cara.



























