Hace mil años, cuando era una adolescente, los veranos pasaba un mesecito en Reino Unido aprendiendo inglés. Seguro que muchos hacíais lo mismo y tendréis super buenos recuerdos de esas vacaciones.
Yo recuerdo muchas cosas: los amigos del alma que hacías y que creías que durarían para siempre y con los que perdías contacto a los tres meses de volver (claro, no existia facebook), los super desayunos con beans, huevos y bacon de los sábados, ir de compras por Candem o Covent Garden, lo raras que eran siempre las familias que te alojaban, los packed lunch consistentes en un sandwich de mantequilla y pepino, patatas fritas con sabor a gambas y una bebida de color rosa o azul...y las cosas raras que encontrabas en los supermercados.