miércoles, 2 de julio de 2014

La dos caras de la moneda

Mi afrancesamiento va en aumento, ya me he dado hasta a los anisados, en concreto a este coctel "edición especial" para el mundial. Esa misma tarde nos eliminaron (aunque eso, para mi, no es exactamente una cruz)


Compramos unos pulpitos riquísimos, aunque aún tenemos que perfeccionar la receta, o, simplemente, hacerlos a la gallega, aunque A. quiera recetas más sofisticadas. Por cierto, nos dijeron que son un tipo de pulpo así de pequeño, que no son "pezqueñines", pero no me quedé convencida, ¿sabéis algo del tema?, no quiero volver a comprarlos si no son sostenibles.


Pero también compré este chocolate a la lavanda...un fracaso total, sabe como el chocolate con leche nestle que tan poco me gusta, no hay ni rastro del sabor a lavanda y me lo vendieron a precio de oro...no todo puede salir bien.

Salimos por la noche y acabamos en un bar con una decoración que me recordaba a mi erasmus y a todos los buenos amigos que conservo de Bruselas. Aunque parezca mentira, estas cosas aun me dan subidón.


Pero bailando me rompí mis sandalias preferidas. Al llegar a casa las tuve que jubilar para siempre...domage.




3 comentarios:

espe dijo...

Buenas,
el pulpito ese lo venden en el mercadona, y por lo que pregunté me dijeron que son de criadero para venderlos así...pero que si que no es una especie pequeña, son crías que las venden pequeñas...ok,
sobre las zapatillas, se la vie

Pilar Bernal Maya dijo...

hola guapa, tus sandalias son ideales. hoy en mi blog llevo algo que creo te va a sonar
bsits
http://tupersonalshopperviajero.blogspot.com.es/2014/07/black-and-white-plaid-pants.html

Lolita Blahnik dijo...

Nunca había visto esos pulpitos tan pequeños! quedaron ricos?