jueves, 5 de noviembre de 2015

Otoño, mi estación preferida.

Tengo la impresión de que el otoño se ha puesto de moda. ¿vosotros también?.
Yo creo que es el efecto conjunto de Pinterest, donde nos bombardeamos a nosotros mismos con recetas de calabaza e Instagram, que está lleno de zapatitos pisando hojas secas.

Pero yo no me quejo, el Otoño siempre me ha encantado. 

En realidad me gustan todas las estaciones. El invierno me trae la esperanza de que nieve y la Navidad, con la que tengo una relación de amor-odio. La primavera le gusta a casi todo el mundo, nos pilla con ganas de flores, de calorcito y de empezar a enseñar piel...lo malo es que viene con alergias. El verano significa vacaciones, bueno, a  veces no, he pasado muchos veranos sin vacaciones, pero en mi cabecita son vacas aunque haya tenido que ir a trabajar...misterios de mi cerebro-descerebrado.

Pero el otoño se lleva la palma. Siempre ha sido mi estación preferida, tanto que para mi empezaba pronto, concretamente el 1 de septiembre (de nuevo mi cabecita funcionando estilo libre...).

 Hace poco se lo comenté a otra bloguera: como yo crecí en un pueblo minúsculo, el fin de Agosto significaba también el fin de las vacaciones de mis amigos. Todos se volvían a Madrid y yo me quedaba en el pueblo, prácticamente sola. Pero, en lugar de lamentarlo, eso era algo que me encantaba. Recuerdo salir a la calle y no cruzarme más que con algún abuelillo, darme cuenta de que el sol ya no calentaba tanto y de que anochecía antes, cosas que me habían pasado inadvertidas hasta el momento. El final del verano era evidente pero aún tenía algunos días de vacaciones para disfrutar de la calma y la soledad. Y eso para mi es un planazo!.

A mucha gente esta estación le deprime. A mi me encanta.  

Me encanta porque es el tiempo de las granadas, las setas, las almendras y las castañas.


Me encanta porque hay manzanas. No me gustan mucho las manzanas, pero si la tarta!!


Me encanta porque puedes mezclar la ropa de verano y de invierno, porque unos días sudas y otros pasas fresco, porque puedes, por fin, poner el edredón gordo y luego tener que usar pijama de verano porque han venido unos días cálidos.


Me encanta porque la luz es más cálida, por los colores del campo, de los árboles y porque en Toulouse he descubierto que las floristerías son aún más bonitas que en primavera.


Me encanta que deje de apetecerme una cerveza para apetecerme un café. Especialmente si lo puedo acompañar de algo dulce.

 Cup´n Cake Toulouse. Riquísimos
Me encanta porque se celebra el día de Todos los Santos y el de los Difuntos. E incluso Halloween.

Este año no he ido al cementerio, y, aunque parezca raro, eso me da pena.
Me encanta porque yo también he caído en la moda de la calabaza. Antes en mi pueblo sólo se cultivaban calabazas para dárselas de comer al ganado, pero las cosas han cambiado, ahora como calabaza casi todas las semanas y sé que en Navidad, cuando vaya en coche a casa, me estarán esperando estas bellezas:


Pasta con calabaza, nuez triturada, cebolla y parmesano. Muy otoñal.
Y a vosotros ¿os gusta el otoño?








5 comentarios:

Irene dijo...

No, no me gusta el otoño. Empieza el frío, empieza el "winter is coming", pero lo peor peor es que la noche le gana la partida al día, oscurece temprano y eso no me gusta... Me encanta que oscurezca a las 9 (en Canarias nunca oscurece más tarde de las 9 y poco...). Lo que me gusta es el verano, sí, el calor! Las faldas de verano. Me encanta no arrepentirme de salir de casa sin "la rebequita por si refresca" que siempre pasa por estas latitudes cuando el sol se pone... Verano, verano, verano.

manualidade pepa dijo...

pues para mi tambien es bonito un cambio en todo, no tengo la suerte de que mis granados dan granados se caen, es que creo no estan ingertados pero me encanta ver el granado lleno de flores esta precioso y mi chimenea, cuando voy a Lisboa rrecorrer esas calles, un poco nostalgicas y comprar castañas que hay por todos lados, muy bucolico, me encanta ir a los jeronimos a desayunar esos pasteles calentitos con cafe, bueno cada epoca tiene su encanto y despues de tanto calor estas esperando estos frescos con ansiedad,besss y feliz finde

Hele dijo...

totalmente de cuerdo Pepa!, el fresco después del verano se necesita como agua de Mayo

Craftástico dijo...

Parece que lo hayas escrito sobre mi! me encanta el otoño! Es una estación muy acogedora, se me asocia con este olor a hojas mojadas, a la cálida ropa, las setas y avellanas que son mi perdición . Me encanta porque nací a finales de octubre, por sus colores rojizos y todas las verduras que maduran en el campo, por sus lluvias que sirven como excusa para pasear juntitos debajo del mismo paraguas... podría seguir eternamente, pero creo lo dejo aquí)

Teresa dijo...

Sí, a mí también me encanta el otoño. Octubre y noviembre son dos de mis meses favoritos. Y aunque yo soy de las que adoran el verano aunque se pase calor, me encantan los colores y el clima del otoño. Disfruto con los colores rojizos, amarillos y marrones del campo y la montaña y me encanta que llegue la época de las nueces y las castañas, y también la de encender la chimenea y poder acurrucarse en el sofá delante de ella a leer un buen libro. Cómo no iba a adorar el otoño si nací en otoño? jeje